Chapata

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Bueno, esta es la segunda vez que intento hacer este pan, y los resultados han sido bien distintos. ¿El motivo? pues supongo que el tipo de harina.

En el primer caso utilize la harina de fuerza de Mercadona, y en esta ocasión he usado harina comprada en panadería. La diferencia fundamental al hacer el pan, ha sido que en este caso estaba muy hidratado y me ha costado hacerme con la masa.

En fín, pasemos al detalle. Se trata una vez más de una receta del libro “Pan en Casa”, aunque en la elaboración he intentado poner en práctica técnicas de aquí y de allá, desde Richard Bertinet para amasar hasta Xabier Barriga. Es decir un batiburrillo de lo que voy aprendiendo.

Ingredientes:

  • 1/5 kilo de harina
  • 375 ml de agua
  • 9 gr de sal
  • 10 gr de levadura fresca

La primera novedad que he incorporado esta vez, ha sido la de mezclar todos los ingredientes salvo la levadura y dejarlo unos 10 minutos. Pasado este tiempo, volcar la mezcla en la mesa y añadirle la levadura fresca. En principio pretendía hacer los amasados cortos según Dan Leppard, pero la masa estaba tan hidratada, que se me pegaba a las manos una barbaridad. Así que al final he intentado hacer lo que Richard hace en el video, !esta claro que la experiencia es un grado!, y a mí me faltan unos cuantos grados.

De cualquier forma se ha hecho lo que se ha podido.

Bueno que me desvío. Amasando y dejando reposar he estado algo más de una hora. Al final ya cansado de marear tanto la masa, he decidido dejarla tal cual y que sea lo que Dios quiera. La he dejado en el bol de cristal, tapada con un film y un plástico. A la hora la he sacado para darle un pliegue (aunque se había pegado como una lapa, a pesar del aceite). Como he podido le he dado el pliegue y vuelta al bol, para estar otras 2 horas.

Pasado el tiempo, la masas había crecido más del doble, pero ha sido quitarle el paño e intentar sacarla para dividirla y formar las chapatas, y se ha desinflado como un globo. !No pasa ná!. Las he dividido como he podido en dos porciones, y haciendo malabarismos he formado dos barras apretándolas con papel de horno para que no se deformen. Pasada otra hora, ya están listas para entrar al horno.

Con el horno a toda pastilla (220º) y una fuente con cubitos de hielo (idea del libro de Anna Bellsola), destapo las chapatas (tapadas con un paño húmedo), las pulverizo con agua y les echo un poco de harina, quito la fuente del horno, pulverizo este con agua y bajo a 200º. Raudo y veloz como una gacela meto los panes al horno, rezo lo que me sale y a esperar unos 20 o 25 minutos.

Sigue estando claro que la estética no es lo mío, pero los sabores los voy bordando. El sabor no tiene nada que ver con lo que se come por ahí (aunque teniendo en cuenta el pan que se vende, no es un gran merito).

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