Pan de Espelta

Posted on Actualizado enn

Este ha sido mi primer pan de espelta, y no tenía muy claro con lo que me iba a encontrar. Me lo imaginaba algo parecido al de centeno, pero no tan denso. Y no iba demasiado desencaminado.

Tenía intención de hacer la receta que encontré en la web “a las 3 de la tarde” que parece estar sacada del libro “Crujientes” de Richard Bertinet. Pero al final me decanté por la que aparece en el libro “Pan en Casa” de Anna Bellsolá. Paso a relatar lo que aconteció en la elaboración:

Bueno he de decir de entrada, que el resultado no ha sido excelente, al menos en lo que a la vista se refiere, el sabor ya era otra cosa (tampoco tengo referencia de otro pan de este tipo, así que se diría que estaba muy bueno).

Yo creo que ya empecé cometiendo un error  (o eso creo), y es que entendí en la receta que en la primera mezcla de todos los ingredientes no había prácticamente que amasar, y eso es lo que hice. Aunque la verdad me costó no hacerlo porque la textura era de lo más apetecible.

Tras la primera mezcla había que dejarlo reposar 2 horas y media, y a la primera media hora había que darle un pliegue. Como siempre (hasta ahora) la mezcla la hago en un cuenco de cristal, y ahí lo dejo durante esta primera fermentación, tapada con un papel film y un paño.

Durante todo este tiempo no hacía mas que preguntarme si no debería haber amasado más, me quedará la duda hasta la próxima vez que lo haga.

Al pasar el tiempo lo saqué de su cubil (esta vez me ayude con una espátula de plástico, hasta que tenga la rasqueta), entonces dividí la masa en 2 partes y me las apañe como pude para la segunda fermentación.

Evidentemente aquí estuvo el segundo error. Al no disponer de ningún bannetone, pringué un paño de los de cocina con harina, puse encima la masa envolviéndola como pude y sujetando los extremos para que no se desparramara, y encima la tapé con un paño humedo.

Todo parecía ir de maravilla, la masa se veía subir y duplicar el volumen. Pero la cuestión fue el momento de sacarla para pasarla al horno. Este ya estaba bien caliente, la bandeja incluida, y había metido el cacharro con agua caliente un rato antes de meter los panes, saco el agua, saco la bandeja y me dispongo a pulverizar un poco el pan con agua, echarle un poco de harina y hacerle los cortes.

Levanto el paño y me encuentro que la masa había subido tanto que de la bola inicial no quedaba más que una masa informe. Pero no me rindo, e intento sacar la masa de ahí sin que sufra demasiado, pero ¡se había pegado al paño!. Como puedo la despego y lo que queda para echar a la bandeja del horno, no tiene nombre.

Evidentemente nada más echarla se desparrama, y ya ni le echo harina, eso sí los cortes se los hago, pero de abrir bien la greña ni hablamos, a las fotos me remito.

25 minutos en el horno a 220º y lo que sale es esto.

¡Vale! No va a ganar el premio de este año, pero os aseguro que se pueden comer, que digo se pueden, ¡están buenísimos!.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s